Aguantame que te explico como viene la mano, vos podés esconder la cabeza como un avestruz pero esto es como la Ley de la Gravedad, tu negación no evita que suceda. Los mayas habrán matado chicos en rituales, pero no mascaban vidrio, no sé si me explico, los tipos tienen la posta, el 21-12-12 los judíos, Hiroshima, Juan Pablo II, el cólera, Darwin, en fin, todo habrá sido un cuento, así, ¡plaf!, y de una: ¡Se acaba el mundo!
Pero no creas que podés hacer la plancha, naaaaaaa, vos sabés (y si no, te cuento) que cuando estirás las patas tenés que pasar al Inframundo (o como carajo lo quieras llamar), y eso hoy era dentro de todo manejable, porque hay sobrepoblación mundial, son más los que nacen que los que mueren. Si no tenés el óbolo (la moneda griega que te pide Caronte, el flaco que te cruza en barca por el Río Aqueronte al Más Allá) te quedás boyando como bola sin manija, hasta 100 años, o hasta que le pinte llevarte de onda, son las almas en pena (y es super aburrido estar muerto, no sé si notaste que buscan contactarse como sea, es un verdadero garrón). Papi, la barca es una, no te creas que es demasiado grande, ergo, los que tengan la paga irán, y el resto (mirá que vamos a morir millones como moscas con Raid) se querrá cortar los genitales en rodajas.
Como la filantropía es la razón de mi existencia, fijate que he sacrificado los últimos días que me quedan a solucionarte el problema, aquí podrás adquirir el vale, el bono del Óbolo, el pasaje para entrar al Más Allá.
ESTADÍA EN EL INFRAMUNDO
No te creas que allá son desordenados; son espíritus; no, boludos, allá la cosa está organizadísima, y es más comprando aquí el pasaje hasta podés escoger adónde ir, cosa que el muerto común que va con las manos vacías no puede hacer, no sólo se queda pelotudeando hasta que lede lástima Caronte y lo lleve a dedo, o le muerda Cerbero (el perro guardián de tres cabezas) y por ahí te toca el Tártarto, ¿el qué?, seguro dijiste. Porque hay que estar vivo para ser pelotudo. El tipo vivo cree que se las sabe a todas, y es terriblemente ignorante; el muerto en cambio, maneja más la cuestión. Escuchame bien que te doy un curso pa’ bobos (léase pa’ vivos) sobre la geografía del ÉREBO, tu hogar en menos de dos años: Así como acá está Cristina, allá está Hades, pero eso no es relevante, porque como no hay elecciones, no cambia, así que tarde o temprano te vas a enterar, sale con una tal Perséfone, bueno, no importa, vamos a la cosa geográfica como te decía, tenés 5 ríos pa’ pescar dorados, hacerte unas milangas el domingo, o tomarte unos mates a la orilla, y pa’ que no quedés como boludo, aprendete los nombres (porque no sé si se venden GPS allá; por ahí una muertita te tira:” vamos a tal playa”, y vos ni sabés adónde queda), tenés el de entrada, a ése lo vas a ver ni bien llegues, el Aqueronte (o de la pena), Cocito (el de los lamentos, mucha raya dicen que hay ahí, no metás las patas ni aunque te paguen), Flegetonte (el del fuego, dicen que van a apolillar allá en el invierno, tipo terma, te quedan las bolas coloradas), Lete (el del olvido, acá van esos que se matan por amor y esas pelotudeces, no creo que lo necesitemos en el Fin del Mundo, porque vamos a estar todos de ese lado) y Estigia (el del odio, limita con el mundo superior, río turbulento si los hay).
Y para hacerte corta la cosa, te cuento la barriada más grande, viste: Tenés el Tártaro (sería una mezcla de Once con Lugano) esa onda de “ojo por ojo, diente por diente”, me tocaste a mi hermana, le rompo el orto a tu perro. Los Campos de Asfódelos, sería como vivir en Caballito, rutina, clase media, ni mal- mal, ni bien- bien. Las Islas de los Bienaventurados (vendría a ser Puerto Madero, Palermo) gente que no será felíz pero la pasa bien. Los Campos Elíseos (onda Acassuso en San Isidro, o la Recoleta misma), gente bien, históricamente bien, con portación de apellido, gente que por ahí Hades te da el permisito de volver al mundo viejo cada tanto, con contactos.
Esto es resumido, para vivos (o para bobos, como dicen los del otro lado), si querés más data fijate el mapa.
BONO PARA LA BARCA DE CARONTE
Si no entrás al Inframundo , al barrio que sea, al que te pinte, porque están los guapos, los que dicen me banco y pago lo que hice; tenés el argento que quiere zafar de una, tenés el niño bien, el de cuna de oro que no le va el muerto común, en fin, pero más allá del barrio, si te quedás pelotudeando en la puerta, acordate que es una zona peligrosa, tipo Conourbano Oeste, dicen los griegos, que de boludos no tienen un pelo, que está la morada del Llanto, las Enfermedades, El Hambre, el Sufrimiento, y no sé cuántas mierdas más. La cosa es llegar y no hacer cola, gritar: ¡Caronte, tengo boleto! Y subís de una, a construirte la casita en el barrio elegido, la mano de obra es barata allá, y abunda el ladrillo hueco, no está la UOCRA, podés hacerlos laburar de lunes a lunes, y la tenés lista al toque, hasta novia vas a conseguir.
Vamos a los bifes, te paso las equivalencias, pa’ que sepas, porque monedas de plata no creo que encuentres, ni sé si hacés tiempo de ponértela en los ojos, en cambio, mi bono va como tubo en la cartera de la dama o la billetera del caballero:
1 Óbolo = 10 Dólares
10 Dólares = 40 Pesos
Ahora bien, esto es como el tren, una cosa es que te bajés en Belgrano C, y otra es que te bajés en Olivos, o sea, depende a la parte del Más Allá a la cual vayas, será lo que debes abonar en el Más Acá:
Tildá para adquirir el vale según el lugar al que escojas ir, y luego de abonar recibirás por e-mail el Boleto para entrar al Más Allá, en menos de 72 hs hábiles posteriores al depósito.
Tu identidad (quien fuiste en esta vida) estará protegida, y además de ganarte el asiento en la Barca de Caronte, tu dinero será destinado a la Travesía de caSSanDDra en la Ruta 40 y el grupo Amigos de los Niños de la Ruta 40. Una mano lava a la otra, y al final estamos limpitos, yo te ayudo a entrar al Más Alllá, vos me ayudás a hacer la Travesía, y ambos ayudamos a niños necesitados y la lucha contra la trata de de niños, niñas y adolescentes.